Viernes, 3 de la madrugada, salón de plenos del Ayuntamiento de Aguilar de Campoo y allí estuvimos un puñado de locos amantes de las letras y la lectura, miembros del club de lectura de la biblioteca pública municipal de nuestra villa, recibiendo y arropando a otra no menos loca aventura literaria, la que lleva realizando ya unos años el Ateneo Cultural de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) que les lleva a recorrer la geografía española leyendo poesía de manera ininterrumpida durante 24 horas.
Poesía, amistad y hermanamiento.

Bonito de verdad.

Esta tarde, unos cuantos integrantes del Club de Lectura de la Biblioteca, pusimos en escena dos “farsas” de Alejandro Casona, la “Farsa y justicia del Señor Corregidor” y la “Fablilla del secreto bien guardado”. Lo hicimos en la Residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y ya antes lo habíamos representado en la Residencia Tercera Actividad, el Hogar del Jubilado y la Fundación Abundio Calderón…… ha sido una experiencia realmente enriquecedora y nuestro homenaje particular para celebrar el Día de Libro con una gente estupenda.

En la foto falta alguien muy muy importante para nosotr@s, nuestra directora María José Blanco Corada, que se merece un monumento por la paciencia que ha tenido y el trabajo que ha realizado.

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¡Qué mejor día, que el Día Internacional del Libro para anunciaros una nueva edición, la XVI, de “Cuenteando que es Gerundio”!

Cuentacuentos, talleres, conferencias, concursos, exposiciones, promoción del libro…. nos esperan días intensos desde el próximo miércoles 26 de abril y hasta el miércoles 17 de mayo!

Os esperamos en la Biblioteca Pública Municipal de Aguilar de Campoo…. ¡Feliz día del Libro!

  • Nuestro más sincero agradecimiento por la colaboración a “Aguilar te Envuelve”, “Colectivo Virgulilla” y “Locu”.

cartel Cuenteando 2017.jpg

Ya tenemos a la vista el 23 de abril, el Día Internacional del Libro 2017, y como viene siendo habitual, desde el Club de Lectura de la Biblioteca Municipal de Aguilar de Campoo lo queremos celebrar de manera especial.
 
Este año hemos preparado un homenaje literario al dramaturgo Alejandro Casona y para ello nos desplazaremos a varios centros cívicos y sociales de Aguilar para poner en escena dos de sus “farsas” incluidas en su obra “Retablo Jovial” (1962), concretamente “Fablilla del secreto bien guardado” y “Farsa y justicia del corregidor”.
 
Alejandro Casona fue, como decimos, un comediógrafo español, autor de un teatro de ingenio y humor que mezcló sabiamente fantasía y realidad. En este sentido, la suya está considerada una obra de carácter neosimbolista que procura la evasión, objetivo este que intentamos cumplir desde el club de lectura con la representación de su obra.
cartel TEATRO Club de Lectura 2017
 
Con esta actividad, desde el Club de Lectura, pretendemos, como decimos, celebrar el Día del Libro y también acercar las letras, la lectura, los libros a un colectivo que siempre nos ha acogido con especial cariño y simpatía.
 
Las representaciones tendrán lugar en los siguientes lugares, días y horas:
 
FUNDACIÓN PERSONAS
miércoles 19 de abril, 11:00 horas
 
RESIDENCIA TERCERA ACTIVIDAD
jueves 20 de abril, 11:30 horas
 
CENTRO DE DÍA DE PERSONAS MAYORES. (Gerencia Territorial de Servicios Sociales)
martes 25 de abril, 17:30 horas
 
RESIDENCIA HERMANITAS ANCIANOS DESAMPARADOS
jueves 27 de abril, 17:30 horas
 
Por otra parte, el Club de Lectura participará también el día 23 de Abril en las actividades promovidas por el Ayto. de Aguilar de Campoo para celebrar el día de Castilla y León y el Día del Libro. Concretamente, algunas de las integrantes del club, realizarán en la carpa que se instalará en la plaza un recital de Miguel Delibes (13:30h.) y una velada Cervantina (19:30h).
Os seguimos anunciando novedades para este próximo Cuenteando que es Gerundio 2017…. y esta nos llena de alegría que no os lo podéis imaginar.
 
Vamos a tener con nosotros a nuestra amiga Mercedes Herrero una actriz y contadora como la copa de un pino y que recientemente ha sido nombrada por parte de la Unión de Actores y Actrices de Castilla y León como “Mejor actriz 2017”.
 
Y lo mejor de todo, es que Merche viene a ENSEÑARNOS…. si siempre quisiste aprender a contar cuentos, esta es tu oportunidad. Hemos organizado este taller de narración oral, para ti.
 
¿Cuándo?
Miércoles 26 abril
Miércoles 10 mayo
Miércoles 24 mayo
 
¿durante cuanto tiempo?
3 sesiones de dos horas y media
¿y qué vamos a hacer?
Despertar el/la contador/a que nos habita e indagar en la estructura interna de los cuentos. Descubrir diferentes modos de contar, maneras para hacer un cuento propio, caminos para encontrarle sus riquezas. El cuerpo, la voz, el corazón que cuenta.
¿cómo?
Acción, juego e improvisación. Contar y contar.
y ¿es para mí?
Pues está dirigido a personas con ganas de acercarse al mundo de los cuentos, con ánimo de lanzarse a contar a hijxs y amigxs. Con ganas de jugar con la palabra y de crear historias a partir de músicas, olores, dibujos, etc.. Contar es comunicar y encontrarse con lxs otrxs.
 
Un pero….. tenemos plazas bastante limitadas, así es que no lo dejes mucho tiempo y ¡apúntate ya!….. por cierto, ¡el curso es gratuito!
taller Mercedes Herrero Pérez

¡Hola! Os dejamos un extracto de una crítica de Javier Hoyos Arribas, el artista que expondrá en la biblioteca de Aguilar a partir de hoy. 
Su obra, en su campo, es extraordinaria. Si os interesa, estará montando a partir de las 10:30 de este sábado. Y la muestra se podrá visitar entre el 1 y el 15 de abril, laborables y festivos, de 10:30 a 13:30 y de de 16:30 a 21 horas. La exposición está instalada en la sala multiusos de la biblioteca y los fines de semana y festivos se accederá por el patio.

Esta es su web con mucha más información y recursos: http://www.javierhoyos.com


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Ha nacido una estrella.

Javier Hoyos Arribas, pintor.

Javier Hoyos Arribas es un pintor natural deLaredo aunque hace años que vive “apartado del mundanal ruido” en Valberzoso, pedanía de Brañosera (Palencia)  

Pinta cuadros religiosos de gran formato presididos por una enorme pintura al fresco que él mismo pintó. Nos sorprende lo desacostumbrado de la temática en la pintura actual y lo académico de su estilo. Aquí un Cristo resucitando a una niña rodeada de personajes, allí una Piedad, a su lado un evangelista recibiendo la inspiración divina personificada por un ángel, más allá una bellísima María Magdalena, según él inacabada, pero que cualquiera la pasaría por buena…en fin, todos ellos de una factura impecable. 

   Para Javier, el fenómeno religioso ha estado presente en todas las épocas, culturas y regiones del mundo: “Es consustancial al espíritu humano como lo es el arte. Si tuviésemos que atenernos exclusivamente a la razón no podríamos ni salir de casa y fácilmente desembocaríamos en la neurosis. El ser humano tiene un inevitable sentido trascendente, sabe que ni todo es razón ni todo es materia. Por eso existe la religión y por eso existe el arte y cuando todos estos elementos se conjugan nacen las más altas manifestaciones artísticas. 

  Además, durante el último siglo se ha estado recomendando a los artistas no dejarse guiar por cánones impuestos, saltarse las reglas cuando sea necesario y no transitar por lugares comunes sino crear de modo libre, personal; es decir, que, supuestamente, uno debe pintar lo que quiere y como quiere, atendiendo a su espíritu y sin preocuparse de lo que pinten los demás o cómo procedan. Sin embargo los cánones clásicos que pretendían transgredir los artistas de finales del sg. XIX y todo el XX se han sustituido por otros nuevos tan constrictores o más que los primeros, sustanciándose en temas y estilosobligatoriamente contemporáneos. Y lo paradójico es que aún se sigue diciendo que uno no debe atenerse a imposiciones o cánones. Y eso es precisamente lo que yo hago, sin importarme si responde o no a lo que se espera de un artista contemporáneo”

 Y efectivamente, comprobamos un rastro de tradición pictórica en la obra de Javier que parece haber dado un salto de doscientos años sin solución de continuidad, aunque él no pueda evitar ser hijo de su siglo.

 “Sé que difícilmente se colgarían estas pinturas en el salón de una casa cualquiera, principalmente porque a la gente se la ha acostumbrado mal y suele tener miedo al arte que supera lo meramente decorativo y le empuje a dejar de dormitar de su zona cómoda”. “A muchos la pintura religiosa les parece demasiado ominosa. A mí me sucede lo contrario: me parece atrayente, sugestiva,creo que el arte debe conducir a las regiones profundas del alma, tratar de expresar aquello que trasciende las palabras, ayudar a la elevación del espíritu…” No obstante, a nosotros nos da la impresión de que poseeJavier el dominio suficiente para pintarcualquier cosa…

   Javier Hoyos afirma su preferencia por la tradición de los grandes maestros clásicos, desde fray Angélico y Giotto hasta Bouguereau, cada uno en su ámbito, y declara que en el arte actual parece querer iniciarse una época de neorrenacimiento: “El periodo de gloria de las manchas y los borrones, que ha durado más de un siglo, está llegando a su fin, dando paso a una nueva hornada de pintores que luchan por una pintura más depurada”, aunque, según él, “primero habrá que digerir el hiperrealismo de puro exhibicionismo técnico”. Cuando le preguntamos por pintores actuales nos dice que él prefiere la maestría de “aquellos queno sólo pintan cosas: pintan ideas”.

Javier Hoyos reconoce que actualmente es difícil vivir del arte y sólo se lo recomendaría a quienes tengan auténtica vocación. Como modo de ganarse la vida, sonríe y nos dice que “económicamente suele resultar más seguro hacerse panadero, por ejemplo” y, como profesional, se ha especializado en el retrato y, sobre todo, en pintura religiosa, una temática a la que prácticamente ya no se dedica nadie en la actualidad en España. Por ello, Javier Hoyos ha visto un gran vacío en este ámbito que, además, le llena, satisface e interesa plenamente 

  Sus pinturas reflejan muy bien un gran conocimiento anatómico o de la estructura del cuerpo de sus figuras. Javier Hoyos no parece tener intención de cambiar la temática de sus pinturas; al contrario, cree que lo más acertado es la especialización y cuando le preguntamos por el paisaje nos dice que le complace sólo como fondo auxiliar o entorno de la figura. “Me interesan los individuos de mi especie mucho más que los objetos, las casas o los paisajes” aunque reconoce que cada cual debe encontrar su sello personal; por eso pinta figura, especialmente de temática religiosa, pero también retratos de encargo de tema no específicamente religioso. También ha realizado murales en establecimientos hosteleros pero siempre buscando cierto aire clásico. Pero a Javier Hoyos lo que verdaderamente le satisface es la pintura de la figura humana, en la que actualmente se ha centrado y en la que invierte toda su energía. Le interesa en los retratos no sólo lograr el parecido físico, que considera lo básico, sino traslucir la interioridad, el espíritu de la persona retratada, pues es ahí donde, según él, radica el valor.

  Pinta cuadros y murales religiosos de grandes dimensiones en iglesias de distintas localidades de Cantabria. Para la representación de las figuras religiosas se basa en modelos reales elegidos cuidadosamente a los que caracteriza, realiza bocetos, fotografía (según él, la fotografía ha de ser tan artística como la pintura), transforma, manipula y reforma, y con todos estos datos construye el cuadro paso a paso.

Javier Hoyos reconoce que un requisito imprescindible para alcanzar cierto éxito actualmente en la pintura es la calidad técnica, porque el cliente en arte actual busca la garantía de un trabajo bien hecho, sin dudas, y ya no se conforma sólo con el valor de una firma que pronto podría olvidarse. “Hasta ahora una firma de prestigio supuestamente acreditaba la calidad de una pintura pero ahora las cosas están cambiando y va ser la calidad la que acredite la firma”.

 Para Javier Hoyos, el impuesto rechazo de las reglas y de las técnicas promovido por los movimientos de los “ismos” (fauvismo, expresionismo, etc.) desde hace algo más de un siglo ha producido pocos avances reales en el arte y sí un gran menoscabo del mismo que, en su opinión, afortunadamente está llegando a su fin, porque “la gente se ha cansado de las pinturas que impelen a la gente a decir: yo es que no entiendo de arte”y ya se empieza a demandar auténtica calidad reconocible por cualquiera. “Cada vez interesan menos las largas peroratas con aspecto falsamente culto, enrevesado, que tratan de encumbrar malas pinturas como si tuvieran un misterio que sólo los iniciados fingen descubrir. Eso se está acabando”. Y Javier nos mira pensativo.

Detrás de cada una de sus obras se resumen muchas horas encerrado en su estudio de la Montaña Palentina, de trabajo, de labor comparativa con los grandes maestros, de búsqueda de los secretos de la pintura en textos antiguos: Cennini, Leonardo, Alberti, Pacheco…, de pruebas y ensayos, visitas a museos, de preguntarse qué hay debajo de cada capa,… hasta lograr acercarse un poco a aquellos colosos del arte.  

Para él la instrucción ha de ser permanente, perpetua y el arte una disciplina que va más allá de puro aspecto lúdico: “El arte de la pintura es para todos: para el que sólo desea pasar buenos ratos sin más exigencia y para el que desea recorrer su camino en la observancia de su disciplina”, y luego añade:“El pintor autodidacta empieza bajo la tutela del peor maestro que puede encontrar, pero el que no es autodidacta jamás progresará”.  

   En sus pinturas emplea habitualmente una técnica antigua, prácticamente olvidada hoy en día, pero que estuvo vigente durante más de cuatrocientos años y que consiste en realizar la pintura a capas, comenzando con una imprimatura de tono grisáceo o pardo,rojiza en los venecianos; después se ejecuta el dibujo a línea sobre ella y a continuación una primera capa en claroscuro o grisallasque realzan las luces. Cuando ya se tiene la valoración de luces y sombras, se procede a la pintura propiamente dicha procurando conjugar volumen y color en el equilibrio de ambos… Por último, él decide desgrasar el óleo y, añadiendo resinas vegetales, volverle más magro, lo cual le permite retocar con temple semigraso intercalando diversos estratos y veladuras. Javier Hoyos mantiene que el conocimiento técnico es el único vehículo que permite que la idea inicial se adecue al resultado final, que el pintor debe ver en su mente el cuadro perfectamente acabado antes de empezar y saber cómo materializarlo, comparando constantemente esa nítida imagen mental a lo que realmente sucede en el lienzo. Cada cuadro constituye un proceso complicado y si prescinde del procedimiento clásico en cualquiera de sus variantes que, según él, tanto costó lograr, esta carencia se dejará sentir en la calidad de la obra. Javier Hoyos considera que el dibujo y la pintura son complementarios, inseparables, pues si el primero no es correcto, es difícil que lo sea la segunda. 

  Sus cuadros suelen ir firmados con unas simples iniciales e incluso sin firma porque, según él, la firma debería ser el propio cuadro. En la pintura al fresco del monasterio de Laredo, por ejemplo, en un rinconcito figura bien pequeña la leyenda: “Lo pintaba Javier Hoyos”, porque, nos dice, existía una tradición entre los antiguos pintores muralistas consistente en utilizar un modo verbal indefinido (“pintaba” o, en latín, “pingebat”) en vez del perfecto (“pintó”) transmitiendo así la idea de que la obra pudiera haberse trabajado más, de que nunca estará definitivamente acabada, por más que la difícil técnica del fresco requiera máxima resolución y seguridad de trazo.