Marcapáginas!!!!
31 mayo 2012
Como lo prometido es deuda, aquí tenéis los cuentos que consiguieron los premios en las tres categorías. Enhorabuena a los ganadores y todos los participantes.
PRIMER CLASIFICADO CATEGORIA A.
Luis Carulla Ruiz.
Los animales.
Erase una vez los animales en la selva. Estaban muy contentos por que el rey de la selva, cumplía los años. Y los animales le hacían una fiesta en secreto. Preparaban juegos comida y los decorados. Los elefantes recogían la comida para los herbívoros y los linces, la comida para los carnívoros. Las jirafas como tienen el cuello muy largo preparaban los decorados, y los monos que son muy graciosos y simpáticos, preparaban los juegos, ayudados por los suricatos. Todos participaban, menos el Triceratus, por que como tenía tres cuernos, una cresta y un rabo corto, tenía envidia del rey de la selva y estaba muy enfadado. Cuando se enteró el rey, que el Triceratus le tenía envidia, pegó un rugido que se oyó en toda África. Triceratus se asustó tanto, que ayudó a todos los animales a preparar la fiesta. Y al final todos comieron, jugaron y el Triceratus y el Rey se hicieron amigos para siempre y se lo pasaron engrande.
FIN.
PRIMER CLASIFICADO CATEGORIA B.
Ulises Sánchez Milde
El viaje de Chaf-Chaf
Hola, me llamo Chaf-Chaf. Vivo en la superficie del mar y las olas me columpian mientras tomo el sol. Hoy hace mucho calor y estoy con mi amigo Chuf-Chuf. Estamos tan a gustito cuando, de repente, muchas gotitas se elevan y entonces noto como yo también lo hago. Y cada vez veo mi hogar, el mar, más y más lejos, hasta que lo pierdo de vista. Alrededor de mí hay millones -¡trillones!- de gotitas de agua.
Después de varios días una gotita grita: ¡Mirad, mirad! Pocos la oyen y acuden donde está y entonces, delante de mis ojos se eleva una gigantesca montaña. Muy sorprendido bajo en picado, me miro y … ¡He cambiado de aspecto! ¡Soy blanco! Empiezo a sentir frío y no me puedo mover. No puedo hacer nada. Paso un vértigo horrible hasta que, de pronto, siento que la caída se detiene y me quedo encima de un murete de piedra. Miro alrededor y veo a otros muchos compañeros que se han convertido en copos de nieve. Todos juntos hacemos un manto blanco y blandito que brilla al sol. Me voy acostumbrando a ser un copo de nieve, que también tiene su ventaja: ya no somos iguales, cada uno es una estrellita diferente. Un día noto como un niño me coge, junto a otros muchos copos, y me estruja hasta que casi no puedo respirar, y cuando pienso que ha llegado mi fin, el niño nos lanza por el aire. Volamos a velocidad de 100 por hora hasta que nos estrellamos contra un muro. La peor parte se la llevan los compañeros que están debajo de mí. Se han quedado totalmente aplastados.
Ahí nos quedamos hasta la mañana siguiente, sin poder dormir. Nada más salir el sol noto como, poco a poco, recuperamos nuestra forma de gotita y bajamos hasta el suelo y formamos un pequeño charco. De nuevo, sin que me pueda resistir, me encuentro de viaje hacia el cielo. Otras gotas ya han llegado y … ¡Es fantástico! ¡Si me muevo hacia un lado soy rojo, y si lo hago hacia el otro, morado! Pero caigo y de nuevo soy aburridísimamente transparente como siempre he sido. Llego a un río, nado y nado y … ¡Ay! Me choco por segunda vez contra un muro.
Buceo un poco y encuentro una compuerta a punto de cerrarse. Pero escapo en el último momento. Me dejo arrastrar y cuando paso por una ciudad, al salir, me viene toda una avalancha de gotas de no-sé-qué encima: malolientes y de todos los colores posibles. Lo único que sé es que agua no es. Así que me precipito a cruzar por en medio de las hermosas truchas que nadan en grupos deeee… ¡No hay tiempo que perder! Sigo a toda prisa hasta que pierdo de vista los dos lados del río. ¡Yuhuuu! ¡Estoy otra vez en el mar! He vuelto a casa.
PRIMER CLASIFICADO CATEGORIA C.
Inés ballesteros Gutiérrez
La última estrella.
Contaban las leyendas, que hacía ya más de dos mil años, la Tierra se conectaba con el Mundo Mágico mediante un portal situado en el interior de una montaña.
Durante el mandato del Rey Rantedd, un mago oscuro derrocó al soberano, haciéndose así con el control de dicho mundo y de todas y cada una de las doce razas que lo habitaban: elfos, ninfos, hadas, duendes, magos, sirenas, enanos, elementales, dragones, unicornios, dríadas y ondinas.
El rey Rantedd y doce de sus criados (uno por cada raza), cuidadosamente elegidos por él, se fugaron mediante el portal. En cuanto llegaron a la Tierra, destruyeron el portal, cortando así, la última oportunidad de regresar a su mundo.
El rey Rantedd, como soberano, era inmortal. Pero los demás, no contaban con la misma suerte, cada uno perecería y moriría, perdiendo así las únicas especies libres, mágicas y que tuvieran una mínima oportunidad de recatar a su mundo. Entonces, Rantedd extrajo los poderes de las doce especies y los distribuyó en los espíritus de doce humanos, llamados estrellas en el momento en el que los poderes los eligieran.
Durante cada siglo, sólo habría una generación de poderes, elegida al azar al morir las estrellas elegidas. Y sería así, hasta que el rey Rantedd decidiera que los elegidos eran los adecuados para regresar y reconquistar lo que era suyo por derecho.
-La leyenda de la estrella- murmuró la pequeña Ever de diez años, cuando su abuela cerró el libro.
-Es una bella historia, sí. Ahora es hora de irse a la cama.
Catrina, la abuela adoptiva de Ever, apagó la luz, y con una sonrisa amable, se marchó.
Cinco años después, Ever venía desde el colegio. Cuando entró, llamó a su abuela a modo de saludo, al ver que no respondía, fue a la cocina.
Allí fue donde encontró a su abuela Catrina. Se la encontró tirada en el mármol normalmente blanquecino de la cocina, pero que ahora se apreciaba de un rojo sangre provocado por la profunda herida, aparentemente provocada por un cuchillo.
<<Abuela>> quiso murmurar Ever en cuanto la vio, pero las palabras, no salieron de su boca.
-Ever… mi dulce Ever…- murmuró la anciana con mucho esfuerzo- ¿Te acuerdas… de aquella historia… que te leía cuando eras pequeña?
Ever asintió. Como olvidar su historia favorita.
Tenía a su abuela sujeta por la cabeza con mucho cuidado e infinita ternura. La cara se la llenaba cada vez más y más de lágrimas.
-Es cierto… tú eres una estrella… y como tú… otras once… estrellas. Encuentra… al rey Rantedd… y a las estrellas…
Tras exhalar sus últimos alientos, Catrina murió en los brazos de Ever.
La joven se limpió las lágrimas y se puso manos a la obra a buscar a las estrellas y al rey.
¿Qué debía hacer? Era muy increíble que ella fuera una estrella, y más aún que encontrara a un rey perdido de un mundo en el que hacía años que había dejado de creer.
Sin saber por qué, cogió el libro que narraba la historia de las estrellas y se puso a ojearlo.
Llevaba ya como una hora leyéndole y leyéndolo, hasta que sus ojos se posaron en el nombre del autor Teddy Ranee.
Era un nombre extraño y nada conocido, pero si se leía de otra forma, las sílabas iniciales de cada nombre, formaban el nombre Rantedd. En aquel momento, una pieza de aquel extraño rompecabezas encajó. El mismísimo rey Rantedd había escrito aquel cuento con el objetivo de que más estrellas lo localizaran. Seguro que aquel nombre y aquella profesión debía de ser su tapadera en la Tierra.
Sin pensarlo ni un minuto más, fue a internet a buscar el nombre del escritor. Aparecía mucha información, pero el paradero de Rantedd por ningún lado. Lo que sí aparecía, era la dirección con la cual podías contactar. En fin, no perdía nada por intentarlo, Ever escribió un mensaje a aquel Teddy explicándole lo que la había pasado, como mucho quedaría como una loca.
Al poco tiempo, recibió un mensaje a modo de respuesta en el que aquel extraño individuo le decía que abriera la puerta. ¿La puerta? Si no estaba sonando el timbre…
La sinfonía metálica del timbre de su casa sonó una, dos, tres… y hasta doce veces. Aún dudando, Ever abrió la puerta. Ante ella apareció un hombre alto, delgado, de pelo marrón y bigote, llevaba un anticuado traje de tweed pasado de moda hacía años.
-Encantado. El rey Rantedd en su presencia señorita.-dijo aquel hombre tendiéndola la mano.
-Ever- murmuró la joven dándole la mano.- ¿Cómo me ha encontrado?
-Por la dirección IP de tu ordenador. La tecnología aquí en la Tierra es fantástica, sobre todo si posees mis poderes para desplazarte rápidamente a donde desees.
-Debo confesarle que no sé mucho sobre el Mundo Mágico, y que no conozco a ninguna estrella. Además, yo creo que ni siquiera yo soy una estrella.
-Sí, sí que lo eres. Catrina no te adoptó por casualidad, joven. Una lástima que muriera.- Rantedd miró a Ever, percatándose de que la joven no sabía de que estaba hablando- Verás, cuando uno lleva aquí dos mil años, empieza a buscarse aliados.-explicó- Conocí a Catrina en Suiza, hará unos dieciséis años. Yo había escrito aquel libro haría unos cuarenta años, la gente me daba por muerto, pero si eran listos, se darían cuenta que según mi falsa biografía tendría sesenta años. Sólo Catrina fue capaz de reconocerme en plena capital suiza. Estuvimos hablando durante todo el día, incluso después de irnos de Berna, Catrina y yo no perdimos el contacto. Nos veíamos muy de vez en cuando, y entonces, me di cuenta de que Catrina ya me había demostrado ser digna de confianza. Se lo conté todo, desde lo que pasó en mi mundo, hasta dónde se encontraba el portal que debería conducirte hasta él. Con el tiempo, le enseñé como se sabía si un humano era una estrella, y así fue como te reconoció.
-Y ahora, ¿por qué está muerta? ¿Por qué en estos quince años no he sabido nada de ti?- inquirió Ever, con las lágrimas a flor de piel.
-Perdí el contacto con ella porque yo lo quise así. Mira, para que me entiendas, el mago oscuro se llamaba Vanlaen, y este mago es más poderoso que yo, y también es inmortal. Así que siendo inmortal y poseyendo más poder que yo, era cuestión de tiempo que encontrara algún modo de acceder a la Tierra sin el portal, venir aquí, y buscarme a mí y a las estrellas para matarnos.
-¿Dónde están las demás estrellas?
-Muertas- susurró Rantedd con tristeza en la mirada- Tú eres la última.
-¿Y…- Ever vaciló antes de preguntar- a qué raza represento yo?
-A los elementales.
-Me temo que no sé mucho de ellos y no sé usar mis poderes, ¿no puedes dárselos a algún otro humano más capacitado que yo?
-Los elementales son unas de las criaturas más poderosas, son una mezcla entre el poder sobre la tierra que poseen los elfos, la magia infinita de los magos, el poder acuático de las ondinas, y las dotes de las hadas. Y, respondiendo a tu pregunta, no, no puedo dar tus poderes a nadie, ellos te han elegido y si esa es su voluntad no soy nadie para entrometerme.
-Entonces, Vanlaen está en la Tierra, y yo soy la última estrella que tiene que sobrevivir sin saber utilizar mis poderes, con la misión de ayudarte a recuperar tu reino. Por no hablar de que qué pasará si mueres tu también. Por favor, dime que me equivoco.
-Pues no, lo has dicho todo a la perfección. Ahora que todo eso está claro, debes saber una cosa, y es que Vanlaen no tardará en encontrarnos. Tenemos que ser discretos y estar siempre alerta, porque se puede avecinar una batalla sin que nos demos cuenta.
-Entendido. Ahora, creo que ha llegado el momento de darme mi primera clase de magia.
-Cierto, lo primero que debes hacer es concentrarte en lo que quieres hacer por ejemplo. Haz desaparecer esta silla- dijo Rantedd señalando una silla que había en la sala de estar.
Ever, se concentró en hacer desaparecer la silla. Se imaginó la sala de estar sin ella e hizo todo lo posible por hacerla desparecer. Pero nada ocurrió.
-No pasa nada- murmuró Rantedd.- Al principio es normal, debes creer en la magia y ser constante. Con mucha práctica lo acabarás consiguiendo.
Ever volvió a intentarlo una y otra vez a lo largo de la tarde. El procedimiento era casi siempre el mismo, visualizaba la sala sin la silla, se concentraba en hacer desaparecer la silla… y así todo el rato. Nunca pasaba nada. <<Siente la magia>> le decía Rantedd. Pero Ever nunca notaba nada, lo que sí sentía era que parecía idiota haciendo eso, y que poco a poco, iba creciendo la desesperación dentro de ella.
Cuando ya casi era de noche, Ever se rindió, y toda la desesperación acumulada salió al exterior.
-¡ESTO ES IMPOSIBLE!- gritó Ever dando una patada a la silla.
-Tranquilízate…
-¡QUE ME TRANQUILICE! ¡SERÁ UNA BROMA ¿NO?! ¡LLEVO TODA LA TERDE HACIENDO ESTA CHORRADA ESTO ES UNA BOBADA, SABES QUE TE DIGO, QUE VENGA QUIEN QUIERA Y QUE ME HAGA LO QUE QUIERA!
-Ese justamente es tu problema- dijo Rantedd calmado, a pesar de que Ever lo estaba gritando- no crees en la magia no crees que esto vaya a funcionar, no quieres que esto funcione.
-¡PUES CLARO QUE NO CREO EN ESTO! ¡NADIE EN SU SANO JUICIO CREERÍA EN ESTO!- gritó Ever. Estaba desatando toda su ira contra todo lo que le había pasado a su abuela. Ni siquiera había tenido tiempo de llorar su muerte, de hacerla un funeral como es debido. Simplemente había llegado aquel hombre y había hecho desparecer su cadáver. Luego, la había dicho que hiciera aquella tontería.
Entonces, se oyó un ruido. Ambos se dieron la vuelta y vieron la silla que Ever había tirado al suelo, partida en dos, pero no debido a la patada que ella había dado.
-¿Has sido tú?- preguntó la joven al rey.
-Todo lo contrario, muchacha, has sido tú. Al desatar toda tu ira, esta se ha canalizado, a través de tus poderes, hacia la silla, provocando así que desapareciera.
>>Esto, es justamente lo que debes hacer con la magia, sentirla dentro de ti, como fuego en tu interior. Debes sentirla y canalizarla desde dentro de ti, hacia afuera.
Más calmada, Ever asintió. En esta ocasión, quiso levantar y reparar la silla. Se acordó de cómo había sentido la ira en su interior, de cómo la había canalizado hacia afuera muy enfadada; y ahora, decidió hacerlo más calmada, es decir, controlando lo que hacía.
La silla respondió a los poderes, y poco a poco, se fue elevando, mientras ascendía, se fue reparando poco a poco hasta volver a quedar de pie y arreglada.
La muchacha no pudo evitar sonreír y reírse. ¡Había funcionado!
-Te dije que si lo sentías lo conseguirías.- la felicitó Rantedd.
-Vaya vaya, mira quienes están aquí, la última estrella y el rey sin reino.-se burló una fría voz desde la puerta de la sala.
Nuevamente, ambos se dieron la vuelta. En esta ocasión, un hombre alto y aparentemente más joven que Rantedd, se apoyaba sobre el marco de la puerta. Tenía el pelo negro y vestía con un jersey y un pantalón también negros, tenía unos ojos azules fríos como el hielo, y la cara muy blanca.
-Es una lástima, han sido los dos milenios más agradables de mi vida, hasta que has llegado tú.- murmuró Rantedd.
-Cállate, viejo- replicó Vanlaen, y tras decir esto, lanzó un hechizo o algo parecido, que impulsó a Rantedd contra una librería llena de libros, los cuales se cayeron en cuanto el rey impactó contra ellos.
-Tu turno- canturreó Vanlaen dirigiéndose hacia Ever.
La muchacha no sabía qué hacer, así que intentó conjurar un escudo. Notó como la fuerza del hechizo que había lanzado Vanlaen, impactaba contra ella.
Sin pensar qué hacía, Ever envió bolas de fuego contra el mago oscuro. A éste le pilló completamente desprevenido, y el jersey le ardió.
Como Rantedd se había vuelto a incorporar a la batalla, le envió a la joven una ayudita, de tal modo que el fuego que prendía el jersey de Vanlaen, se hizo más grande. Hasta que el mago no era más que una silueta de fuego.
-¡Sigue hechizando más fuego! ¡Eso debilita su poder!- la gritó Rantedd. Ever, asustada, asintió.
Ninguno de los dos sabría decir cuánto tiempo habían estado conjurando fuego, pero sin duda, Vanlaen era un difícil contrincante, su vida no se apagaría con un poco de fuego, haría falta mucho. Como no era de extrañar, el mago se resistía, intentaba apagar las llamas, pero juntos, Ever y Rantedd eran más poderosos.
Después de más y más fuego, cuando Ever sentía que su magia no podía más, Vanlaen se rindió, y dejó de luchar. Había perdido y el mago lo aceptaba, dejándose consumir junto con su magia por las llamas.
Cuando el último aliento de Vanlaen se consumió, el fuego se apagó al instante. Había quedado irreconocible, cualquiera que no hubiera visto la batalla contra Vanlaen, no sabría decir a quién pertenecía aquel cadáver deformado por el fuego.
Rantedd se puso de cuclillas junto al cadáver, Ever, por el contrario, no se atrevía a moverse. Estaba muy asustada. ¡Nunca había matado a nadie! Horrorizaba, contemplaba como Rantedd arrancaba un colgante del cadáver que minutos antes había pertenecido a Vanlaen, su enemigo.
-¿Qué es eso?- preguntó la joven con la voz temblorosa y señalando al colgante que tenía Rantedd en la mano.
-Nuestro billete de vuelta a casa, mi dulce Ever.- respondió éste a su vez.
-¿Nuestro?
-Sí. ¿Te vienes conmigo, verdad? Nada te retiene aquí, ahora eres una elemental, debes aprender a utilizar tu poder, a estar junto a los que son como tú.
Rantedd tenía razón, y si no le gustaba, siempre podría volver.
-Sí, me voy contigo.- dijo Ever aún dudando.- Pero creía que no había modo de volver si el portal estaba destruido ¿no?
-Efectivamente, pero como te dije, Vanlaen ha creado un sistema para regresar. Es este colgante- añadió alzando el objeto para que Ever lo contemplara- funciona con magia, como todo.
Ever rió. Mientras, Rantedd preparaba el colgante, Ever se fue al cuarto de su abuela, a por una foto de las dos juntas, se la llevaría de recuerdo. Para no olvidarla nunca.
Desde el otro lado de la casa, Rantedd la gritaba que ya estaba todo listo para regresar, al Mundo Mágico. Ever, miró por última vez la habitación de su abuela, la suya propia, la cocina, donde aún había resto de sangre de su abuela, y así hasta recorrerse toda la casa y decir un adiós silencioso a cada recuerdo que había vivido allí.
Finalmente, Rantedd inició el viaje hacía el Mundo Mágico. Ever notó como la nube mágica que la llevaría hacia su nuevo hogar, la envolvía, y la llevaba lejos de su, ahora, antiguo hogar, mientras pensaba en lo mucho que la había cambiado la vida en muy poco tiempo.
Bueno, pues aquí están los premiados y seleccionados en el concurso de marcapáginas. ¡A mi me encantan todos! Aunque ya sabéis, lo importante era aportar vuestro granito de arena. GRACIAS a tod@s por participar!!
El sábado 28 realizamos la entrega de premios en la Plaza, y desde ese día ya hasta el 15 de mayo, los podréis contemplar en la biblioteca.
Lo primero es lo primero: ¡¡la entrega de premios!!
y estos son los marcapáginas “elegidos para la gloria”
PS; prometemos que mañana será el turno en el blog del concurso de cuentos…
PS2: Gran parte de la “culpa” de que estos concursos hayan salido para adelante es de la ASOCIACIÓN AGUILAR TE ENVUELVE ¡Gracias una vez más!
PS3: Ya sabéis que los primeros clasificados además del vale para canjear en el comercio aguilarense, verán su marcapáginas editado.
Ps4: no, no nos patrocina una conocida consola de videojuegos,…. pero todo se andará. (Perdón por la broma, pero…)
¡¡¡Estamos tan orgullosos del resultado de este Primer Certamen de Microrelatos a través de Twitter!!!
La verdad es que ha sido toda una aventura, que nos deja un gran sabor de boca. Esperamos poder repetir la experiencia en otras ocasiones.
Entre toda la gente que nos ha echado un cable con todo este lío hemos de dar las gracias, de manera especial a las personas que han formado parte del jurado:
Paloma Calvo, bibliotecaria de la Biblioteca Pública Municipal de Dueñas (Palencia).
Tino Llorente, Documentalista audiovisual.
Roberto Rico, Técnico de bibliotecas en la Biblioteca Pública de Palencia
Mª Sol Fernández, Técnico de bibliotecas en la Biblioteca Pública de León,
La verdad, que entre los micro relatos recibidos, los había de gran calidad, y la labor de seleccionar y valorar los trabajos ha sido muy dura. Os agradecemos enormemente el esfuerzo.
La ganadora ha sido Raquel Lozano, de Palencia, que se mostró radiante al recibir el galardón:
Nos permitimos enlazaros el interesante blog de Raquel: http://pielderetales.blogspot.com.es y si quereís seguirla en twitter, su cuenta es: @pielderetales
Este ha sido el micro relato elegido como ganador:
“Cuando quiso salir a chapotear en los charcos,
la lluvia había cesado. Su juventud también”
aquí os dejamos un pdf con todos los recibidos, y una tabla con las valoraciones de los micro relatos recibidos.
Palmares de los concursos CUENTEANDO 2012.
29 abril 2012
Pues lo que siempre decimos, ENHORABUENA a los premiad@s, y de verdad, GRACIAS a todo@s por participar!!!
Durante la FERIA DEL LIBRO, se hizo entrega de los premios de los concursos de Cuentos, Marcapáginas y Microrrelatos.
Un agradecimiento especial para la Asociación Local de Comerciantes “AGUILAR TE ENVUELVE”, que colabora económicamente en estos concursos.
I Concurso de MicroRelatos a través de Twitter…
2 abril 2012
Llega abril y un año más la cita con Cuenteando que es Gerundio se acerca. Como siempre para ir calentando motores desde la Asociación Virgulilla, lanzamos los concursos de cuentos y de marcapáginas, así es que ya sabéis, a pintar, a dibujar, a escribir, …
Estas son las bases;
BASES X CONCURSO DE CUENTOS 2012 PDF
Palmarés del X Certamen de Pintura Rápida de Aguilar de Campoo.
15 septiembre 2011
El madrileño Enrique Alonso ha sido el ganador del Concurso de Pintura Rápida de Aguilar de Campoo, gracias al cual ha sido premiado con 1.500 euros, un lote de galletas y un diploma.
La iniciativa, que este año cumplía su décima edición y que estaba organizada por el Ayuntamiento de la villa galletera, ha contado con 24 participantes procedentes de Castilla y León, Cantabria, País Vasco, Madrid y Extremadura.
Junto a Alonso, el segundo lugar del palmarés lo ocupó José Antonio Quintanilla Susilla de Carandía, de Cantabria, que ha conseguido 1.200 euros, un lote de galletas y un diploma.
El tercer premio ha recaído en el vizcaíno José Reyes Ramos Rodríguez, de Lejona, que ha sido galardon0 con 500 euros, un lote de galletas y un diploma.
Otro vasco, en este caso de Guipúzcoa, ha quedado en cuarto lugar. Antón Urreisti Alcibar de Mendaro ha sido premiado con 400 euros, un lote de galletas y un diploma.
El certamen aguilarense reconoce en su palmarés a los artistas locales. En principio se preveía dos premios aunque finalmente se ha entregado uno, ya que el Jurado tenía la potestad de dejar desiertos los galardones. El local ha ido a parar a Valeriano Vielba de la Iglesia que ha conseguido 250 euros, un lote de galletas y un diploma.
Los cuadros premiados y seleccionados permanecerán expuestos en la sala de exposiciones de la Biblioteca Muncipal de Aguilar de Campoo, hasta el día 30 de septiembre.
Cambio de horario en la biblioteca y más cosillas….
9 septiembre 2011
Bueno, pues con la llegada del curso escolar, adaptamos nuestro horario a los usos y costumbres de nuestros estimados usuarios.
Será a partir del lunes 12 de septiembre cuando recuperemos nuestro horario habitual:
Además queremos recordaros que hoy viernes 9 de septiembre, entre las 5 y las 9 de la tarde, será la última oportunidad para participar en la actividad “Gestos”, que está teniendo una acogida formidable, y seguro que muchos serán los que lamenten no haber participado en esta iniciativa. Yo he podido observar los resultados de mi particular posado fotográfico, y la verdad es que ya tengo ganas de ver la exposición montada.
Por último, recordaros que mañana sábado, tendrá lugar la décima edición del Concurso Nacional de Pintura Rápida que organizamos desde la biblioteca municipal. Esperamos que muchos sean los artistas que participen y que podamos disfrutar de sus trabajos mientras los realizan “in situ”, y posteriormente en la exposición de obras premiadas y seleccionadas.
























